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VIDEO: Llanganuco y los espejos de agua color turquesa que vigilan

FERNANDO LOZANO @ferlozan
Redacción online

El camino un poco accidentado, el frío, el malestar por la altura. Todo vale la pena al llegar a ver esa joya color turquesa que es Llanganuco, dos impresionantes espejos de agua en el Callejón de Haylas que brillan como si fueran los ojos de la naturaleza que vigilan el nevado Huascarán.

Formada por las lagunas Orconcocha y Chinancocha, Llanganuco está en la quebrada del mismo nombre, un paraje impresionante a 3.850 metros sobre el nivel del mar al que se asciende durante 25 kilómetros desde la ciudad de Yungay.

A dos cuadras de la plaza de la ciudad está el paradero a Llanganuco. Allí se pueden tomar combis o colectivos que entran hasta este sector del Parque Nacional del Huascarán al que pertenecen las lagunas. El precio puede variar pero en promedio un colectivo a exclusividad puede cobrar 30 soles por persona ida y vuelta, con una espera de una hora u hora y media. Lo ideal es salir desde las 9 a.m. para poder pasar más tiempo y almorzar en el lugar.

El camino por el que los visitantes se adentran en la Cordillera Blanca de por sí es parte del atractivo de Llanganuco. Son casi 1.400 metros de ascenso desde Yungay por una trocha que cruza chacras de maíz, plantaciones de flores y vistas impresionantes de la Cordillera Negra, ubicada al frente. Los baches son normales en esta ruta, así que se recomienda tomar un desayuno ligero para evitar los mareos.

RODEADO DE NEVADOS
Tras una hora de camino aproximadamente, se llega a esta entrada al Parque Nacional, se paga el ingreso (mira las tarifas en el video) y en pocos minutos ya estás en Llanganuco.

Cuando llegas, te das cuenta de que estás al medio de los nevados más importantes de la cordillera. A la izquierda está el Huandoy, a su lado el Pisco. A la derecha está la parte norte del nevado Huascarán y al costado el Chopicalqui. Cuando bajas la mirada, agua color turquesa completa ese celestial paisaje.

Y solo es la primera laguna. La Chinancocha que significa “laguna hembra”. Esta es, digamos, la mejor acondicionada para los turistas. Para llegar a ella hay que avanzar pocos metros y cruzar un pequeño puente. Al costado izquierdo está el muelle de los botes (el paseo cuesta 25 soles por persona y dura 20 minutos) para apreciar la laguna desde el centro, y a la derecha se puede encontrar una zona de servicios, con mesas, unos quioscos con souvenirs y una pequeña tienda de comida. Recomendado: el chicharrón , sería un pecado no comerlo (10 soles el plato).

Pocos metros más adentro están los servicios higiénicos (50 céntimos) y la entrada a unos cortos senderos rodeados de los característicos queñuales y aves. Al otro lado se encuentra una especie de muelle que lleva algunos metros adentro de la laguna para tomarse la foto de rigor. Al lado derecho está otro mirador que ofrece una de las mejores vistas de la laguna. Eso sí, es recomendable ir bien abrigado. El viento helado puede sorprenderte y hacer que no disfrutes la experiencia al máximo.

De regreso a la entrada está el camino que lleva a la laguna Orconcocha (laguna macho), ubicada a unos metros de distancia. Los visitantes llegan un poco menos a esta zona, por lo que el contacto con la naturaleza se estrecha. Su orilla de arena gruesa es una playa perfecta, pero hay que pensarlo dos veces antes de hundir la mano en esas aguas. El frío no se quita durante varios minutos. Llanganuco es un punto obligado si vas por la zona. El paisaje es un cuadro que siempre querrás llevar en la memoria.

Fuente: http://elcomercio.pe

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